Ir a: Menú de sección | Menú principal | Pie | Inicio de la página


Artículos

 
Tweet

Cómo vender a todo el mundo y a todas horas

Las ventajas y los aspectos a tener en cuenta antes de vender por internet

  • Key4Communications
18/08/2011

Casi todos los expertos coinciden en que el futuro del comercio pasa por combinar las ventas en tiendas físicas con las ventas online. Hasta no hace mucho, disponer de una tienda online parecía cosa de minoristas especializados (como Amazon o Ebay) o de grandes empresas que se lo podían permitir. También había dudas acerca de si el comercio online podía funcionar o no en España, y de si el mercado estaba lo suficientemente maduro. Las apuestas de Inditex, El Corte Inglés y Toys ‘R’ Us en los últimos tiempos parecen confirmar que esas dudas se han disipado, por no hablar de la anunciada entrada de Amazon en España, a pesar del precio fijo de los libros en nuestro país.

De todas formas, estamos hablando de grandes empresas: muchos detallistas independientes estarán dudando acerca de si entrar o no en un terreno que parece complicado e incluso extraño.

De entrada, las ventajas son considerables:

-Aumenta de forma exponencial el número de clientes potenciales:
la tienda ya no cuenta sólo con los clientes del barrio o de la ciudad, sino que puede vender en todo el país o incluso en el mundo entero, dependiendo de las soluciones de envío y de pago en divisa por las que opte. Además, el cliente nunca se encontrará la tienda cerrada.

-Se puede ofrecer un catálogo más amplio del que se muestra en tienda. Es más, si la tienda ya tiene página web y enseña su catálogo, en realidad está desaprovechando la oportunidad de vender a usuarios que sólo se informan en su web y compran en otro establecimiento (online o físico).

-La inversión es menor a la de abrir otra tienda:
no hay coste de local, el coste de personal –si lo hay– es menor, los riesgos que se asumen si no funciona también son menores.

Esto no significa que abrir una tienda online no suponga ningún tipo de trabajo. Al contrario, hay que tener en cuenta muchas cosas:

-La página. Hay multitud de soluciones: se pueden contratar a diseñadores que las preparen, por ejemplo, y también hay aplicaciones que permiten poner en marcha y personalizar una tienda online de forma relativamente sencilla (como Magento, Opencart, PrestaShop, Oscommerce, Digistore). Muchas de estas plataformas ofrecen servicios gratuitos, y todas permiten personalizar el aspecto y por supuesto integrarse con la mayoría de plataformas de pago. Otra opción es vender a través de Amazon, lo que ofrece la ventaja de que los productos aparecen en las búsquedas que se hacen en la propia Amazon.

-El método de pago. La mayor parte de tiendas ofrecen al menos la posibilidad de pagar mediante tarjeta de crédito o transferencia bancaria, cosa que ofrece la seguridad de las entidades bancarias con las que se trabaje. De todas formas, también es buena idea contar con plataformas como PayPal y Authorize. Muchos usuarios siguen prefiriendo el pago contra reembolso, aunque no muchos comercios lo ofrecen. En todo caso, es fundamental ofrecer varias opciones de pago.

-Los aspectos legales.
Es importante cumplir todos los requisitos de protección de datos y de identificación de la empresa, además de tener en cuenta los derechos de los clientes, incluidos los plazos de anulación y devolución.

-El almacenamiento puede parecer una tarea imposible, sobre todo si se quiere ofrecer un catálogo muy amplio y responder rápido al cliente, ya que los plazos son importantes. De todas formas, hay opciones, como el drop-shipping, que permite vender productos directamente al consumidor sin haberlos comprado antes.

-El envío y la devolución.
Es conveniente contar con un sistema de envío rápido y seguro, además de adecuado para el volumen de los artículos, la cantidad de transacciones que realizamos y el mercado al que vendemos (correos, un servicio de mensajería, una red propia...). Muchas empresas de mensajería ofrecen el seguimiento del envío y también hay que considerar la opción de proporcionar directamente esta información. También hay que ofrecer métodos de devolución al menos dentro de lo que marca la ley.

-El marketing. No basta con colgar la web y esperar. Hay que llevar a cabo actividades de comunicación: dar a conocer promociones y ofertas vía redes sociales, y seguir estrategias de posicionamiento en los buscadores. En cuanto a las redes sociales, no es mala idea considerar la posibilidad de abrir una tienda en Facebook.

Además de estos aspectos básicos, también hay que tener en cuenta que no se vende lo mismo en la tienda física que en la tienda online. Muchas veces el cliente que navega sólo está buscando información sobre un producto o comparando entre gamas o marcas. Si ofrecemos la posibilidad de comprar online con condiciones favorables, favorecemos la compra por impulso. También se puede tender a comprar por internet productos de gran tamaño y que de todas formas la tienda tendría que enviar a casa mediante un mensajero, y para los por tanto que el tiempo de espera no supone un inconveniente. Por poner otro ejemplo, también se pueden comprar productos que ya se conocen o que no hace falta tener en mano para valorar: libros, artículos de colecciones, productos económicos y accesorios que acompañan a una compra mayor para aprovechar los gastos de envío (pilas, por ejemplo).

Es importante también diferenciarse. Por ejemplo, se pueden ofrecer devoluciones gratuitas para aumentar la confianza o acercar a los clientes productos muy especializados. Esto ayuda asimismo a fidelizar la clientela.

Hay que estar atento al mercado, que es relativamente nuevo (Ebay y Amazon nacieron en 1995) y cambia cada día. Las redes sociales están incrementando su presencia y su importancia, la geolocalización también podría imponerse, y sobre todo, es más que probable que el consumidor use cada vez más los móviles y las tabletas para comprar. Es más, no sólo hay que preparar la tienda online para vender a través de estos sistemas, sino tener en cuenta la posibilidad de que el propio móvil se use como método de pago: si el omnipresente Google está preparando un sistema propio, por algo será.

El comercio online no es una mera moda pasajera ni algo incipiente: el 80% de la población mundial ha comprado alguna vez por internet y el 50% lo ha hecho más de una vez. La cifra de negocios es además cada vez más importante: la consultora Forrester espera que las ventas minoristas online crezcan un diez por ciento anual hasta 2015. Eso partiendo de un volumen de negocio en 2010 de 176.200 millones de dólares en Estados Unidos y de 91.900 millones en Europa Occidental. Por ejemplo, Toys ‘R’ Us espera que sus ventas online se doblen en 2016, e Inditex ya ha avisado de que llevará sus marcas a internet a partir de septiembre, después del éxito de la tienda virtual de Zara.

La compra online ya es por tanto una opción de compra más, una vez superados miedos y recelos. Y no hay por qué desaprovecharla.
 

Comparte:  
  • delicious
  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn
 

Ir a: Menú de sección | Menú principal | Pie | Inicio de la página